jueves, 6 de septiembre de 2012

Cuestión de Héroes (Vol. 3)

  Y al fin nos pusimos a la tarea de arreglar el Viejo Mundo a la antigua usanza, que no es otra que la del jarabe de palo en cantidades industriales, porque ya lo decía Steven Seagal: La violencia no es el camino, pero una buena hostia te pone a andar.

  Han pasado muchos años desde la aparición del HeroQuest, y el magno evento de volver a darle al juegazo bien se merecía ser tratado con honores y mucha pompa, por lo que para esta ocasión tiramos de lo que hemos pasado a nombrar como “HeroQuest Deluxe”, que no es otra cosa que el HeroQuest de toda la vida, tuneado hasta las cartolas y con todo lujo de miniaturas y escenografía.

  Para ello, y entre otras cosas, contamos con la alucinante escenografía de DungeonSpain, que no es otra cosa que una pequeña empresa española, que poquito a poco se va dando a conocer en nuestro mundillo gracias a sus geniales productos de escenografía para juegos de miniaturas. Una gozada de productos a precios razonables si se comparan con lo que se puede llegar a pagar por estas cosas, y de sencilla utilización en cualquier tipo de juego de estas características, que le da una vida a la mesa que ya quisiera para él Herbert West. Para más información de DungeonSpain, os remito a este ENLACE, en donde encontrareis su blog y página web, para que podáis alucinar en 3D por vosotros mismos.

  En lo que al HeroQuest nos concierne, tras una primera partida tutorial usando exclusivamente lo procedente del juego básico, pasamos a cosas más serias con las plantillas procedentes del WarhammerQuest a modo de tablero, acompañadas de los muros y algunos componentes añadidos de DungeonSpain, además de unas pocas miniaturas agregadas a mi juego con los años. El resultado deslumbra, y deja el pelo p´atrás.

Como era de esperar, nuestro HeroQuest Deluxe
no podía quedarse sin tener su propio Director de Juego Deluxe

El Baluarte del Caos.

  La partida tutorial para que los jugadores se hicieran bien a las reglas nos ponía en situación: A través de una invasión del Caos que estaba asolando las tierras del Imperio, los héroes iban a ser puestos a prueba en una misión de escabechina brutal, en la que serían recompensados por cada enemigo machacado en el cubil de los infectos invasores. Un vulgar Search & Destroy que dirían algunos, y en el que recibirían recompensas acordes a las cabezas de monstruo destrozadas. La mazmorra se jugó entretenidamente, y sin lamentar muchas bajas. Solo el Mago, tras una temeraria acción de búsqueda al final de la partida y cuando los puntos de vida escaseaban, cayó en combate.




 En la primera foto podemos ver a los cuatro héroes recién estrenados. Tán jóvenes e inocentes ellos, sin saber todavía lo que es la vida, ni el impacto de un arma de doble filo en sus propias carnes.



  Pero tranquilos todos, que como se puede ver en la siguiente imagen, ya estaba el Señor Director al tanto de la situacion, y mandó a una tropa de orcos la mar de salaos a enseñarles a nuestros PJ-s lo que supone ser aventurero.


  Las primeras lecciones las sacaron con nota, y el grupo se marcó una conga por los pasillos de la mazmorra para celebrarlo.

  El Mago, no, que le tocaba hacer la foto.



  Claro que en algún momento tocaba ponerse serios, y nada más serio que un Guerrero del Caos para aguar la fiesta, que estos tíos no tienen ni gracia, ni perrito que les ladre, tal y como demostró el de la foto repartiendo unas cuantas galletas entre el grupo.




  En cambio, este otro Orco de la habitación comprobó dos asaltos despus, y muy fatídicamente, que a un Enano no se le cierra la puerta en las narices.




  Y mientras el Enano le daba pal´pelo al orco de la otra habitación, el todopoderoso Chuache se preparaba para hacer lo que mejor se le dá en la habitación de al lado: Triturar carne.











La Morada de Vissán.

  Tras la partida tutorial tocaba ponerse serios con la “Edición Deluxe”. La historia continuaba al descubrirse el motivo de la invasión: Un portal a los Reinos del Caos cerrada hacía más de mil años, y que las malignas fuerzas habían logrado abrir. Se sabía de la existencia de una llave usada en la antigüedad para cerrarla, y los héroes debían ir a buscarla. El único que conocía su paradero era el eviloide brujo Vissán, y nuestros héroes debían ir a ajusticiarlo y a sacarle a base de hostias la información del paradero de la susodicha llave, algo que otros antes no habían sido capaces de lograr.

  La partida no estuvo carente de momentos hilarantes, dignos de cualquier crónica de El enemigo Interior. Entre otras situaciones, el grupo entero se enfrentó a las mortales trampas de abismo con cómicos resultados, acabando por visitar todos y cada uno de ellos las profundidades de dichas trampas. Y es que se demostró que ninguno de ellos haría un buen papel como saltador olímpico.





   Con el glamour que les caracteriza, nuestros héroes penetraron en la torre de Vissán, arrastrándose como ratas por las cloacas de la misma, tal y como haría cualquiera de su misma condición social.




  Cuidado con el Chuache, que los fines de semana es portero de discoteca, y si dice que no pasas, es que no pasas.









   Claro que a veces, hay que explicarle al Chuache que el que tiene que pasar es él, y no al revés.

  Por fortuna los monstruos de la habitación que véis no tardaron en hacérselo comprender, y pudieron ser hechos picadillo sin más demora.







   Y el Troll se subió a la barra de la disco cubata en mano, para celebrar la nueva limpieza de habitación que se acababan de marcar.






  Mas tarde los héroes descubrieron que Vissán era un brujo pijo: Las puertas secretas de su torre eran corredizas, y estaban completamente automatizadas.

   Y es que mucho ha llovido desde que saliera el juego original, y la tecnología avanza que da susto.









  Y tras la puerta secreta un bonito Orco, y un no menos bonito Fimir, se pararon a saludar a los héroes.




Pregunta: ¿Qué le dice un Zombi a otro Zombi?

Respuesta: ¿Quieres gusanitos?



  Despues de atravesar la puerta secreta, los protagonistas de esta historia se dedicaron a continuar con la escabechina, sin saber que pronto harían el ridículo más espantoso de sus vidas...



  ... cayendo como pardillos en una pareja de trampas de Abismo. El primero fué el Mago, seguido del Enano cuando fué a ayudarle...




   ...y despues vinieron el Chuache, y el Troll, quien en su  viril masculinidad dijo algo así como "Esto me lo salto yo con la polla".

  Pero algo falló en sus cálculos en vista del resultado.




"¡Coño un Goblin, para mí solo!" Exclamó el Mago al verse tan superior frente al solitario enemigo.





  "¡Zordon! ¡Ayuda! ¡Necesito Dinozor-Enano! ¡Que me crujen!" Exclamó el Mago cuando vió aparecer a los primos que bebían Zumosol, del Goblin anterior, .




  Y al grito de "¡Jostía, tú! ¡Que aquí hay peña encerrada!" El Chuache se topó con los prisioneros de Vissán.





"¡Seguidme, que yo marco el ritmo! ¡Staying Alive... Staying Alive...!" Dijo el Mago a los recién rescatados.



Goblin- Tío, ¿Quienes son esos que vienen por el pasillo rompiéndole la cara a todo el mundo?

Orco- No lo sé, me dán susto. Huyamos antes de que pase algo malo.



Orco- ¡Ay! ¿Y a mí por qué me pegas?

Chuache-  Todavía no lo tengo claro, creo que lo pone en mi contrato.




  Viendo la foto, no queda claro si están salvando el mundo, o robando un banco.



   En la foto: Una inocente tropa de Orcos y Goblins ignorantes de que en cosa de 36 segundos, serán descuartizados salvájemente por cuatro individuos que se hacen llamar héroes.




 "¡Cúcu! ¿Hay alguien en esta habitación?" Preguntó el Chuache al llegar al estudio de Vissán.




  "¡Leches! ¡Sí que hay! ¡Es Lindsay Lohan!"




 Vissán y sus tropas de élite, practicando el Thriller de Michael Jackson, momentos antes de la decadente batalla.



  El Troll y el Chuache dándole hasta en el carnet de identidad a Vissán. Yo en su lugar le hubiera pedido un autógrafo, ya que no todos los días se tiene la oportunidad de conocer a quien hizo de Skeletor en sus años mozos.




 "Siento dejar este mundo, sin probar pipas Facundo", dijo el maligno brujo al fenecer.





   Pero tras derrotar al malvado brujo Vissán, el Chuache aún tuvo que enfrentarse a un desafío mucho más terrible antes de salir de allí: La lectura.

1 comentario:

  1. Jajaja buenísima entrada y genial el resumen con fotos incluídas. Pero es que estás en lo cierto, luce tan bonito el tablero con las miniaturas y las paredes que sacamos foto de cada esquina que traspasábamos XDDDDDDD.
    Estupendosas estas partidas de HeroQuest Deluxe, pasé un par de días jugando memorables ^_^
    Y mi troll que iba de chulo también cayó, el último además, en las dichosas trampas de abismo... menudo "elfo" de mis narices que ni saltar dos baldosas pudo... XDDDDDDDDD.

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