domingo, 24 de febrero de 2019

La Grecia de corcho blanco


Ya hace unos cuantos años que llevo dándole a Bárbaros de Lemuria. Es un juego que me tiene enamorado por su temática de espada y brujería, pero sobre todo, por su reglamento sencillo, rápido y tremendamente flexible, ideal para gente con poco tiempo para preparar partidas, o ganas de pelearse con tochazos de reglas de 500 páginas.

Comencé a dirigirlo con mis propias traducciones chapuceras, seguí con traducciones que ciertas almas caritativas más duchas que yo con el inglés tuvieron a bien de colgar por las redes, y actualmente continúo con mis barbaridades gracias a la tercera edición publicada en nuestro idioma por Ediciones Epicismo. Es un juego que me proporciona a mí y a mis jugadores una experiencia diferente a lo que jugamos habitualmente, dándonos la opción de divertirnos con héroes que pueden con todo en lugar de los andrajosos incompetentes a los que estamos habituados a ver en nuestras partidas. Y han sido unos cuantos años de crear material propio como el que os traigo en esta entrada. Pero antes de ir al meollo, un poco de contexto.

Mis primeras andanzas con Bárbaros de Lemuria coincidieron con mis primeras asistencias a jornadas de rol. Y fue entonces cuando tras una muy particularmente jolgoriosa partida, salió la idea por parte de los jugadores participantes en el “rol forum” posterior. Todo el mundo había quedado muy satisfecho con la sesión y el juego, y comenzaron a lanzarse ideas loquísimas de adaptaciones de sus reglas, y ahí fue cuando alguien dijo que aquello le sentaba como condón a falo al mundo de las series de Hércules y Xena. La entusiasmada respuesta del resto de la mesa ante la idea me dejó bastante descolocado, pero viendo el interés generado decidí atender las demandas del público.

Venga señor Master, que nosotros ya estamos listos para repartir leña.

Lo confieso, soy un converso reciente. Nunca presté mucha atención a las series que he comentado, corría la segunda mitad de los años 90 y con las hormonas alteradas debido a la adolescencia, en aquel entonces yo estaba a otras cosas. Además, aquellas series me parecían muy cutres, bueno, el nivel general de las series de la época ya era lo suficientemente mediocre como para que pasara tres pueblos de prestarles la mínima atención, pero en el caso que nos ocupa la cosa me producía cierta ictericia.

A estas alturas de la película poco puedo decir sobre Hércules y Xena que no se sepa ya, fueron toda una revolución en la historia de la televisión de entonces, generando una buena cantidad de merchandising, incluyendo un juego de rol oficial, y una legión de seguidores que todavía perdura, además de crear a todo un icono feminista que hizo escuela con el personaje de Xena, interpretado por Lucy Lawless. La cuestión es que por mucho que uno pasara de lo que se movía alrededor de dichas series, era imposible no saber de ellas y algo conocía del tema, pero no lo suficiente como para poder ofrecer una partida ambientada en dicho universo con ciertas garantías, de modo que me puse a la tarea de documentación pertinente.

No me entendáis mal, las series me siguen pareciendo igual de cutres, si no más, pero con el paso de los años uno ha desarrollado un exquisito gusto por el cine cutre que le ha ayudado sobremanera a valorarlas en su justa medida y entender el por qué de su éxito. De modo que reconozco, más de 20 años después de su primera emisión, que soy fan. Y es que tras empezar a verlas, estas series me tienen completamente maravillado. En la laboriosa labor de documentación que llevó la creación de un par de partidas descubrí cosas fascinantes sobre la Grecia clásica. A saber:

La flora de Grecia era eminentemente tropical. El pasmo me dejó con el culo torcido desde el minuto uno en cuanto empecé a ver desfilar por la pantalla cocoteros y helechos, tras los cuales parecía que en cualquier momento asomaría una tribu de jíbaros con ansias de reducción de cabezas.

La fauna no se quedaba atrás a la hora de romper esquemas. Los animales comunes eran idénticos a los de hoy en día, pero también poblaban sus tierras animales fantásticos de todo pelo basados en el Paint en lugar de en el carbono. Su estructura molecular era tal, que parecían salidos de un videojuego de la primera PlayStation.

El jefe final de la primera temporada de Hércules.
Si se lo carga con la vida a tope desbloquea un chaleco nuevo.

Si hablamos de la geología del lugar, es que ya es para fliparlo. Todos los minerales de Grecia estaban formados de poliestireno expandido, vamos, el corcho blanco de toda la puta vida. Las estructuras minerales eran tan ligeras, que cada vez que Hércules partía una piedra con sus poderosos puños, podía verse el corchopán interior. No entiendo cómo es que en la serie a los demás les cuesta tanto levantar las mismas rocas que levanta Hércules.

Evidentemente con unos minerales tan peculiares, la manufactura de las aleaciones para hacer armas sólo podía dar unos resultados de lo más hilarantes, y en la serie es frecuente ver batallas con gente armada con espadas de cartón mal pintado.

Además la moda entre los griegos era cuanto menos curiosa. La mala gente siempre iba de negro, así, para reconocerles mejor. Si eras griego y te encontrabas con alguien vestido de negro, podías arrearle sin remordimiento alguno que seguro que no tramaba nada bueno. Si además de ir de negro portaba un yelmo estrafalario con nulas capacidades protectoras, ya no cabía ninguna duda sobre sus aviesas intenciones.

La verdad, llevando eso en la cabeza yo también estaría de mala leche todo el día.

La sociedad vivía en poblaciones bastante rudimentarias. Hasta la ciudad más importante de Grecia era un poblado de no más de cinco chabolas de paja mal hechas. Sigo viendo las series, pero todavía no he visto ni rastro del Partenón, por poner un ejemplo, y mira que los protagonistas ya han recorrido mundo.

Viendo todo esto, me llegan a decir que la serie la produjo Cannon Films y me lo creo. Pero no, resulta que detrás de todo este desmadre estuvo Renaissance Pictures, que era la productora de Rob Tapert y Sam Raimi. En su época yo ya andaba flipándolo con Evil Dead y Army of Darkness, pero no tenía ni idea de que Sam Raimi estaba detrás de Hércules y Xena, y es seguro que de haberlo sabido habría mirado con otros ojos ambas series. Joder, si hasta Bruce Campbell se pasó por allí a hacer de… pues de Bruce Campbell, que es lo que le ha pedido siempre la gente.

Que no Bruce, que lo de "Klatu, Verata" es del otro guión.

El caso es que una vez tuve suficientes datos con los que montar un par de partidas siendo fiel al mundo representado en las series, solo quedaba pensar en las tramas a jugar, cosa que no resultó nada complicado. Cada capítulo de las series son una partida de rol en potencia, ¡y qué partidas! De esas cuya profundidad argumental está al nivel de las piscinas de los críos, pero que cuando vuelves a casa lo haces pensando “Hostias, ¡qué bien me lo he pasado hoy!”. Así son Hércules y Xena, simples, pero directas. Dos chutes de diversión sin más pretensiones que la de entretenerte de manera sencilla. Y fue con esa premisa con la que elaboré un par de partidas que cosecharon un espectacular éxito usando el reglamento de Bárbaros de Lemuria. De hecho, gustaron tanto que la gente ha seguido pidiéndome más y que le den a Lemuria. No negaré que me gustaría repetir la experiencia, pero de momento ando liado con otras cosas, sin embargo, ya hace tiempo que Bárbaros de Lemuria está en las estanterías de mucha gente gracias a Ediciones Epicismo, y he pensado que quizás pueda haber alguien por ahí que quiera darle uso a las hojas de personaje que hice para aquellas partidas. Porque sí, gran parte de la culpa del éxito la tuvo el hecho de que los jugadores no interpretaron a simples secundarios o figurantes, si no que llevaron a los mismísimos protagonistas de las series. De modo que puedo decir que durante unas cuantas horas unos pocos entusiastas jugadores se pusieron en la piel de Hércules, Xena, Iolaus y Gabrielle, para desfacer entuertos por la Grecia de corcho blanco.

Así pues, si alguien más quiere saborear la experiencia, aquí abajo dejo las hojas para usar con el reglamento de Bárbaros de Lemuria, solo hay que hacer click en cada imagen para verlas en toda su homérica grandiosidad. Que lo disfruten.

Gabrielle

Hércules

Iolaus

Xena

*Ningún rolero con ínfulas de bloguero sufrió daños durante la redacción de esta entrada.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

¡Eurodrama!


Parece que la aventura publicada en la anterior entrada gustó bastante, aunque solo fuera por ser gratis, y es que ya se sabe que a caballo regalado… de modo que mientras el blog volvía a estar en barbecho por mi habitual falta de tiempo para dedicárselo, estuve dándole unas cuantas vueltas sobre qué seguir escribiendo.

Tengo bastante claro que las entradas sobre mis “actual plays” van a volver en cuanto tenga tiempo para escribir sobre ellas, pero de momento voy a ir a lo fácil y voy a poner a disposición de los parroquianos otra “bonita y barata” aventura. Lo de “buena” ya si eso lo dejamos para la generosa opinión de los que se arriesguen a leerla.

Y digo “se arriesguen”, por que en este caso se trata de una aventura para el juego de rol Barrio Xino que escribí durante el último verano, lo que significan varias cosas: Una de ellas es que ya sabéis lo que hice el último verano, y las otras son que para mantener la coherencia con el estilo del manual de Barrio Xino, la aventura fue escrita con ortografía cani y en Comic Sans. Ahí, a lo loco, sin frenos, ni vaselina. Confieso que me sentía muy sucio al terminar de escribirla y necesité varias duchas y sesiones de terapia para superar el mal rato. Avisados estáis, que yo no me hago responsable de las corneas licuadas tras su lectura.

¿Y qué puedo contar sobre la aventurilla? Pues que esta no es ni más ni menos que un pequeño regalo que le hice a mi amada parienta, una Eurofan de tomo y lomo. A mi el evento de Eurovisión nunca me ha llamado excesivamente la atención, y nunca he sido seguidor del mismo, pero quiso el destino que me juntara con una verdadera yonki del festival de la canción, y al final por fuerza acabé pasando por el aro. Que tampoco voy a quejarme viendo lo que tiene que aguantar ella con mis mierdas frikis, que a veces no me las aguanto ni yo.

El asunto es que esto nos llevó a ambos a viajar a Lisboa para verlo in situ en su edición del 2018, para hacer algo especial por su cumpleaños haciendo realidad uno de sus grandes sueños. Tengo que admitir que pese a mis reservas, me lo pasé en grande metido en el meollo eurovisivo, y fue en esos días, y en medio de una de las semifinales, cuando me vino la inspiración para la aventura que aquí presento. Y es que la cabra siempre tira al monte. La idea de una aventura con el festival de Eurovisión como telón de fondo la tuve clara desde el principio, si bien no terminaba de decidirme por el reglamento a usar, o si dejarlo como algo genérico para que cada cual se lo cocinara al gusto. En última instancia me decanté por Barrio Xino, por comodidad y familiaridad, y también, por qué no decirlo, porque el juego y su tono de humor le sientan como picha al culo, tal y como expresaron los afortunados que la jugaron no hace mucho.


Eurovisión y las Azúcar Moreno.
Decidme que esto no pega con "Barrio Xino", os reto, os reto dos veces.
De todas maneras, la aventura es lo suficientemente genérica como para no dar problemas de adaptación, y que cualquiera pueda montarse su propio Eurovisión usando el reglamento que más le chinche, de modo que tampoco vayáis a hacer un ¡Eurodrama! por ello.

Lamentablemente en esta ocasión la aventura no dispone de ilustraciones de ningún tipo, y es que la Comic Sans y la especial ortografía en la que está escrita me dejó con el cerebro demasiado derretido como para seguir metiéndole mano, pero comprobaréis que es ideal para una partida chupito (one shot que lo llaman), y que de hecho, bien llevada es perfecta para unas jornadas de rol.

Sin más preámbulos, os dejo con el enlace de descarga:


jueves, 25 de octubre de 2018

Narizones y frijoles


Desde la publicación de la última entrada, que podéis leer AQUÍ, han sido unas cuantas las voces queriendo saber más sobre Ediciones Etílicas. Concretamente tres, pero ha bastado para que me liara la manta a la cabeza y me pusiera manos a la obra para poner presentable, y publicar por las redes la aventura a la que se hacía referencia en la noticia publicada, si es que merece que se la llame así.

Ediciones Etílicas no deja de ser una broma que salió tras jugar la partida de Fanhunter que dirigí allá por el 2012 durante la VII KDD Nacional de Comunidad Umbría que se celebró en la ciudad de Bilbao. Uno ya arrastra cierta fama de payaso desde entonces y esta no ha hecho más que subir niveles en posteriores jornadas a las que he asistido con mi jolgorioso material, pero qué se le va a hacer, peor sería si la fama fuera de político, aunque viendo el panorama actual ambas palabras ya rozan la sinonimia.

El asunto es que la partida, de título “Desayuno con frijoles”, fue un éxito rotundo y a día de hoy, todavía se recuerda entre algunos círculos de Comunidad Umbría el desmadrado espectáculo que montamos todos los implicados en el restaurante que sirvió como local del evento. Y es que la visión de un hombre barbudo vestido de chacha doméstica no deja a nadie indiferente, pero ese no fue más que uno de tantos elementos que hicieron que el resto de mesas de juego, y camareras del restaurante, no dieran crédito al circo alcohólico que montamos en cosa de 3 o 4 horas, y que con público incluido prosiguió tras la cena en las habitaciones del hotel que servía de alojamiento. A día de hoy sigo sin tener claro si la gente quería seguir viendo nuestras chorradas en las habitaciones para saber saber cómo terminaba la partida, o para ver si la policía haría acto de presencia antes del fin de la misma.
 
El grupo de superhéroes que representa la calle.
Y aquí todavía éramos capaces de posar.
Ha llovido mucho desde entonces, y durante ese tiempo sucedieron un par de cosas que me llevaron a tomar mis notas para ponerlas bonitas, y hacer de aquella partida un módulo para Fanhunter con enjundia. Bueno, al menos toda la enjundia que puede tener una aventura para ese juego. Pero el caso es que tras escribirla decentemente la partida quedó sepultada en lo más profundo del disco duro.

En más de una ocasión pensé en sacarla a la luz y compartirla por internet, pero creo que es ahora, con la tercera edición del juego de rol Fanhunter atisbándose en el horizonte cuando parece que haya llegado su verdadero momento, y así los interesados pueden ir abriendo boca a la nueva era de narizones que se nos viene encima.

Así pues, con la experiencia adquirida desde que se jugó, decidí dedicarle unas horas más a ponerla bonita tras rescatarla, y he aquí que la pongo a disposición del pueblo para regocijo y horror de las masas, dentro de las limitaciones que el Word, el Paint y mis habilidades me permiten.

Podéis descargar la aventura desde el siguiente enlace: 

DESAYUNO CON FRIJOLES